Industria automotriz
Pavimento congelado y granizo en La Laguna: Guía de supervivencia técnica al volante
Alerta vial en La Laguna: consejos técnicos para conducir con pavimento congelado y granizo. Evita el hidroplaneo y aprende a frenar en condiciones de 1°C.
La Laguna enfrenta una de las jornadas climáticas más peligrosas para la conducción urbana y de carretera. Con temperaturas oscilando entre 1°C y 10°C, acompañadas de lluvia constante y caída de granizo, el asfalto se convierte en una superficie impredecible. Los accidentes registrados en las últimas horas no son coincidencia; son el resultado de una física de conducción que cambia drásticamente cuando el pavimento se enfría por debajo de los 4°C.

El peligro invisible: El «Hielo Negro» y el granizo compacto
Cuando la temperatura del pavimento cae cerca del punto de congelación y hay humedad, se forma una capa delgada de hielo transparente conocida como hielo negro. A diferencia del granizo visible, el hielo negro parece simplemente pavimento mojado, pero ofrece cero adherencia.
El granizo pequeño que estamos recibiendo se comporta como «esferas de rodamiento» entre la llanta y el asfalto. Al acumularse y compactarse por el paso de otros vehículos, crea una superficie irregular y extremadamente resbaladiza que anula cualquier sistema de tracción convencional si no se opera con la técnica correcta.
1. La física del frenado: Por qué tu distancia habitual no es suficiente
En condiciones normales, un auto a 60 km/h necesita unos 25-30 metros para detenerse. Con pavimento mojado y frío, esa distancia se duplica o triplica.
- No «bombees» el freno: Si tu auto cuenta con sistema ABS (frenos antibloqueo), debes pisar el pedal a fondo y con firmeza en caso de emergencia. Sentirás una vibración; es el sistema trabajando para que las ruedas no se bloqueen y puedas seguir dirigiendo el auto.
- Frenado con motor: En descensos o al aproximarte a un semáforo, reduce la velocidad bajando de marcha (de 4ta a 3ra, de 3ra a 2da). Esto permite que la compresión del motor detenga el vehículo de forma gradual, evitando que las llantas pierdan tracción por un bloqueo súbito de los frenos.
- Distancia de seguridad: Olvida la regla de los dos autos de distancia. Hoy, necesitas al menos cinco o seis cuerpos de ventaja respecto al vehículo de enfrente.
2. Evitando el Aquaplaning (Hidroplaneo)
El hidroplaneo ocurre cuando una capa de agua se interpone entre la llanta y el suelo, haciendo que el auto «flote».
- Si sientes la dirección «suave» o ligera: Has perdido contacto con el suelo. No frenes de golpe. Suelta el acelerador suavemente y mantén el volante recto hasta que sientas que las llantas vuelven a morder el asfalto.
- Presión de inflado: El frío extremo reduce la presión de las llantas (aproximadamente 1 PSI por cada 5°C que baja la temperatura). Una llanta baja de aire es mucho más propensa al hidroplaneo.
3. Visibilidad y Control de Clima
El contraste de temperatura entre el exterior (1°C) y el interior del auto provoca el empañamiento inmediato de los cristales.
- Usa el Aire Acondicionado: Aunque haga frío, el sistema de A/C funciona como un deshumidificador. Enciéndelo junto con la calefacción para desempañar en segundos.
- Luces: Enciende las luces bajas y, si tienes, las antiniebla. Evita las luces altas, ya que el reflejo en la lluvia y el granizo crea un «muro blanco» que reduce tu propia visibilidad.
Checklist de Mantenimiento Crítico
Para evitar que un percance climático se convierta en un golpe a tu patrimonio, considera estos puntos que además activan las mejores ofertas de seguros y refacciones:
- Estado de los Limpiaparabrisas: Si las gomas rechinan o dejan rayas, cámbialas de inmediato. La visibilidad es tu primera línea de defensa.
- Profundidad del dibujo de la llanta: Menos de 3mm de dibujo es una sentencia de riesgo en pavimento mojado.
- Póliza de Seguro: Verifica que tu seguro cuente con cobertura de «daños materiales» y «asistencia vial». Un patinazo contra una banqueta puede dañar la suspensión, un costo que un seguro bien contratado puede cubrir.
En La Laguna no estamos acostumbrados a estas condiciones, y eso es precisamente lo que vuelve peligroso el trayecto. La infraestructura urbana (puentes y pasos a desnivel) suele congelarse antes que el resto de las calles debido a que el aire frío circula por arriba y por abajo de la estructura.
Recomendación final: Si no es estrictamente necesario salir, quédate en casa. Si tienes que conducir, reduce tu velocidad a un 50% de lo habitual. No es falta de pericia, es respeto a las leyes de la física que hoy, en nuestra región, están en contra del conductor.